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6 de septiembre de 2008

VACACIONES DE VERANO (2)


Seguimos en Galicia, que siempre tiene mucho que ofrecer. La costa de Lugo ofrece muchos puntos de interés, aunque ninguno despierta más interés ni está nunca tan lleno como la Playa de las Catedrales. Un espectacular paraje de arcos y cuevas labradas por el mar, que queda cubierto por más de 4 metros de agua durante la pleamar, y se convierte en una hermosa playa durante la bajamar. Durante mi semana gallega visité la playa en dos ocasiones. La primera a media tarde, para descubrir que la marea estaba alta y por lo tanto sólo eran visibles los acantilados. Muchísima gente por todas partes y el reto de hacer buenas fotos con poco tiempo y tanta gente se puso bastante cuesta arriba. La segunda visita, en condiciones parecidas de "tenemos prisa, hemos quedado" ocurrió a mediodía, esta vez en una calurosa y soleada bajamar que seguramente será muy poco común.
Mi sugerencia fotográfica al respecto: Las Catedrales es un lugar precioso, fotogénico como ninguno. Si planeamos un viaje, lo mejor sería enterarse de la tabla de mareas, y viajar en una época en que la bajamar coincida con el amanecer, y madrugar... Un saludo.

5 de septiembre de 2008

VACACIONES DE VERANO (1)

Hoy estoy que me salgo, dos entradas en un día, lo que yo decía de los buenos propósitos... bueno, pues mis vacaciones comenzaron con una semana en Galicia, la primera de agosto, con la suerte de coincidir con una de las atracciones que hacía tiempo que había visto y me hacía mucha ilusión fotografíar: la Rapa das Bestas. Es una especie de romería que consiste en bajar a los caballos semisalvajes del monte, rapar sus crines y sus colas, marcarlos y dejarlos de nuevo en el monte, hasta el año siguiente. Se celebran por toda Galicia durante todo el verano, y este verano se celebraba una bastante cerca, y en el único fin de semana que yo iba a estar por allí. A pesar de llegar tarde, me encontré la rapa en plena actividad. Los caballos muy fotogénicos, la lucha hombre-bestia muy plástica, y mis fotos, regulares. Hacía mucho sol, eché de menos el flash, que nunca me ha gustado pero cada vez nos llevamos mejor, me parece imprescindible de día y de noche. Como véis, tanto el angular como el tele dan mucho juego aquí, así que lo suyo es combinarlos (en general, hay tiempo para cambiar sin problemas). Creo que la cosa tenía más posibilidades que las que yo exploté: más fotos de gente, velocidades más lentas para jugar con el movimiento, jugar más con las diagonales, a lo mejor alguna vista general desde lo alto del monte...